CONTRASEÑA



Quiero explicarte algo que ha formado parte de nuestro ADN como iglesia desde que comenzamos. Iniciamos nuestra iglesia hace 6 años en Barcelona, éramos mi esposa y yo aterrizando desde Australia y nos dimos cuenta que nuestra visión iba más allá de nuestras propias manos, de nuestra propia capacidad y que si queríamos lograr cambiar nuestra preciosa nación, íbamos a necesitar gente a nuestro lado mejor que nosotros y a eso le llamamos voluntarios. Son aquellas personas que nos rodean, que creen en lo que Dios está haciendo y que están dispuestos a ir a lo imposible para lograr un cambio, estos son los voluntarios de la segunda milla. Y quiero animarte, si eres parte de un equipo de liderazgo, o si eres parte de una iglesia local y te preguntas ¿cómo creo esa cultura? ¿cómo creo una iglesia en la que la gente esté dispuesta a ir a donde sea imposible para ver a Jesús cambiar corazones?

Nosotros somos una iglesia con miles de personas, pero con presupuestos donde tenemos que hacer malabares para que todo funcione. Por ejemplo, en Madrid tenemos una asistencia de mil personas en dos años y no tenemos a nadie en staff. Ni mi esposa y yo somos parte del staff en Madrid. Barcelona, es una iglesia de 6 años con miles de personas y tenemos 5 personas en staff. Esto nos obliga a tener voluntarios que llevan responsabilidades de staff. ¿Cómo se consiguen?

1. Primero, ¿sabes cuál es la visión de la iglesia local? Si como líder no sabes cuál es la visión, si no sabes para qué existe la iglesia, nadie va a querer ponerse a tu lado para poder conseguirlo. Así que en vez de hacer una fiesta para que todo el mundo venga, primero ve a tu intimidad con Dios y pregúntale a Dios: ¿Qué me has llamado a construir? ¿Para qué quieres que existan estas manos en este lugar que me has puesto?. Una vez descubres la visión que hay sobre tu iglesia local o sobre tu equipo de jóvenes o sobre tu equipo creativo, aprende a comunicarlo. Si no sabes comunicar, la gente no va a poder seguirte porque no van a poder entender a donde te estas dirigiendo.

2. Una vez tienes la visión y sabes comunicarla, asegúrate que todo en ti empiece a comunicarlo. No sólo tu micrófono sino tu estilo de vida. Si quieres un equipo que sea capaz de ir la milla extra, sé el primero en ir la milla extra. Si solo entras a la reunión y te vas antes de la última canción, no ayudas a tu equipo, no pones sillas con ellos, no estás orando con ellos, no vas a cambiar el mundo. Jesús vino y nos enseñó que aquellos que van la milla extra, aquellos que son líderes de los que van la milla extra, son los primeros en caminarla. Jesús bajó a esta tierra y caminó las millas extras y para colmo, al final de su vida cargó con aquella cruz, una milla aún más extra para enseñarnos como iglesia que si queremos tener gente que nos siga, dispuestas a ir a lo imposible, nosotros tenemos que ser los primeros en caminar las millas imposibles.

3. Con la visión, sabiendo comunicarla, y siendo el primero en desarrollarla. Ahora celebra las victorias. Celebra lo que está sucediendo. Mi tentación número 1 es que tengo tanta pasión por España y por ver a los 47 millones de compañeros de tierra a los pies de Cristo, que a veces me enfoco demasiado en lo que está por llegar y me olvido que ya hay un montón de cosas sucediendo. Y aunque nuestro equipo es incansable y están llenos de amor por España, también quieren poder celebrar. ¿Eres como líder bueno haciendo eso? ¿Eres bueno celebrando lo que tu equipo está consiguiendo? Y no solo celebrando las victorias sino también estando a su lado cuando hay derrotas. Porque las noticias reales es que van a ver derrotas. Tu equipo se va a equivocar, tu te vas a equivocar o no van a salir las cosas bien, pero en esos momentos es importante que como líder te pongas a su lado y les recuerdes que no se trata de llevar una medalla ahora sino que es una carrera larga y vamos a aprender, seguiremos caminando.

4. Siempre hay más. Siempre hay más visión por alcanzar. Recuerdo cuando éramos 6 personas en una cafetería. Mi esposa y yo hablábamos de teatros llenos y por la gracia de Dios, los teatros empezaron a llenarse con almas conociendo a Cristo. Pero cuando estábamos en teatros llenos no dijimos: hemos llegado, ya está, hemos cambiado al mundo. No. Ahora ya no solo veíamos teatros llenos sino veíamos catedrales llenas, lugares ancestrales retumbando con alabanza, y aunque parecía algo loco, nos siguieron y un día abrimos las puertas de una catedral icónica para España con cientos de personas levantando el nombre de Jesús. Pero, en aquel lugar, no dijimos: muy bien ya está. Ahora ya no solo veíamos Barcelona, ahora era Madrid y empezamos a correr hacia allí. Y ahora que tenemos Barcelona y Madrid llenos, empezamos a mirar hacia Valencia y cuando tengamos Valencia, miraremos a Marruecos, Egipto, y más. Es crucial que si quieres voluntarios de la milla extra, les tienes que decir dónde está esa milla extra, sino no van a saber llegar. ¿Cuál es el futuro que queremos para la iglesia en el mundo hispano? ¿Qué es lo que queremos lograr? ¿Salas llenas y ya? No tienes que ser cristiano para llenar salas. Lo que hay detrás de esta sala, el impacto en la ciudad y en el país, eso solo lo puede hacer la iglesia. Inspira a tus voluntarios hacia esas millas, hacia un lugar que nadie se a atrevido a pisar pero cuando lo pisemos vamos a ver a lo imposible, tornarse realidad.