CONTRASEÑA



Comunicar es un arte y todo lo que hacemos comunica. Entonces, ¿qué queremos comunicar? Como equipo creativo servimos a la visión de nuestro pastor y es esta visión lo que nos da un propósito específico. El lenguaje en nuestra iglesia está basado en nuestro ADN, es decir nuestros valores. Este lenguaje debe ser claro e intencional y la función que tenemos como comunicadores es la de curar el contenido; debemos tener cuidado en seleccionar bien las palabras que usamos para comunicar. Queremos ser un puente entre Dios y la personas, es una gran responsabilidad, hay contenido que perdura en los corazones.

6 buenas prácticas para la curación de contenido:

1. Saber el porqué detrás de lo que comunicamos: Toma notas del mensaje de tu pastor de manera intencional, conoce su corazón.

2. Colaboración: No tenemos por qué estar solos, si preguntamos a varias personas sobre lo que hemos hemos escrito, podremos llegar a muchas más personas.

3. Para informar responde siempre a estas preguntas: ¿qué es, cuándo es, dónde es, cómo soy parte? Así podrás comunicar un llamado a acción claro.

4. Menos es más: ¡Estamos en la era de las plataformas digitales! Tenemos una oportunidad y un reto.

5. Consistencia: Usar ciertas palabras repetidamente. Escojamos bien las palabras y usémoslas intencionalmente.

6. Curar el contenido es un proceso que toma tiempo: ya sea para el diseño de un volante, un manual, un libro o un mail. Vale la pena investigar, leer, escoger, corregir, volver a corregir y tener una buena ortografía hasta lograr nuestro mejor resultado.

¿Qué queremos lograr? Tenemos el mejor mensaje del mundo en nuestras manos para comunicar a un mundo herido que Jesús es la esperanza de este mundo y debe ser nuestra labor que todo lo que comunicamos: ya sea escrito, hablado, en video o diseño haga que la gente experimente este mensaje.