Jesús fue un gran disruptor de lo que estaba establecido.

Cuando Él ingresó en vez de hacerlo en un lugar, lo hizo en la calle y eso ya es disruptivo. Él se acercaba a las personas, la religión no.

‘Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.’ – Mateo 11:28

Jesús nos invita a descansar.

«Aprended de mí que soy…» Dos virtudes a desarrollar: «… manso y humilde…»

Jesus dice hallaré descanso para vuestras almas. 

¿Como fue la infancia de Jesús?: Crecía, se fortalecía y se expandía en sabiduría.

«Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.» – Lucas 2:52

Hay que tener hambre de seguir aprendiendo de Jesús y nunca perder la capacidad de aprender.

1. Su disciplina

Si quieres liderar, primero tienes que aprender a liderarte a ti mismo. Jesús se levantaba muy temprano y ahí oraba.

Para que tengamos que ser efectivos. Tenemos que entender que no tenemos vida propia. Que si no nos conectamos con el Señor nos podemos secar y morir.

2. Su humildad

Ser humilde no es una tarea fácil. Es una lucha. Es fácil ser arrogante, altivo, orgulloso; pero, no es fácil ser humilde.

Cuando ninguno quería lavar los pies, Jesús vino y tomó la iniciativa.

La humildad es lo que atrae a Dios, da gracia a los humildes y resiste a los soberbios.

La gracia de Dios te abre puertas, te conecta y te pone en el camino a tu destino. 

La gracia de Dios solamente se atrae cuando se es humilde. 

Sé accesible y permite que otros se acerquen. La verdadera humildad está en no perder nuestra esencia. Somos siervos.

Que los focos no estén en ti, deja que los focos estén en Jesús.

La humildad requiere actos de humillación.

La humildad está en el corazón.

La humildad te libera del estrés y de la opinión de otros. 

El resultado de lo que se predica no es nuestro, es del Espíritu Santo.

3. Su inclusividad

Jesús decía que cualquiera podría ser parte del equipo. 

Dios no elige por la apariencia, él elige por el corazón.

Somos inclusivos y no exclusivos. 

Jesús escogió a las personas que nadie escogería. Judas superaba a todos en currículum; sin embargo, fue el que más falló.

Nosotros vamos a liderar de manera inclusiva. A tener amor incondicional por la gente.

Jesús tenía amor incondicional. Amó a los que nadie amaba, a los rechazados. 

Lo único que puede transformar a las personas es el amor de Dios

Los líderes tenemos que aprender a amar hasta el final 

4. Su obediencia

«Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.» – Juan 8:29

No estás aquí para cumplir tu sueño. Estás aquí porque fuiste enviado

Tres cosas fundamentales que debemos hacer

a. Buscar y salvar la mayor cantidad posible de los que están perdidos:

b. Una vez alcanzados, discipularlos:

c. Empoderarlos:

5. Su enfoque

Juan 17

Nos hemos llenado de audiencia y no de discípulos.

Llenar el auditorio no es suficiente. Tenemos cambiar a la mentalidad de Dios. 

La mentalidad de Dios es la 1 y no las 99. 

«Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.» – Marcos 1:38

‘Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.’ – Mateo 4:23

Las iglesias que van a cambiar Latinoamérica son aquellas que están en movimiento, no se estacionan.

6. Su Simpleza

‘Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.’ – Lucas 9:1-2

‘Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.  El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.’ – Marcos 16:15-20

Jesús lo hacía de manera simple. Él no buscó gente altamente calificada. 

Lucas 9 

Hazlo simple, si lo haces complejo, solo tú podrás hacerlo. Pero lo que hagas sencillo y enseñas a otros a hacerlo, ellos también podrán hacerlo.